miércoles, 18 de abril de 2012

Opinión y Teoría

Por Juan P. Fernández G. - Alumno 6to año
Este texto fue escrito originalmente para ser publicado en el "boletín" del departamento (ruido), pero en vista de las demoras por problemas administrativos y técnicos aquí está, on-line.

Un día hace tiempo, bastante tiempo, no recuerdo si uno o más años atrás el prof. Pablo Barros me preguntó con mucha curiosidad mi opinión respecto a un asunto al cual hasta ahora no había sido capaz de dar solución. Su inquietud era referente a la participación estudiantil y a las temáticas de esta participación; se encontraba feliz por el nivel de debate generado en ese entonces en "el blog" pero consternado en por que nos empeñábamos en dirigir la discusión hacia asuntos para-académicos.. o dicho de otra forma, ¿por qué las temáticas que generaban real discusión eran las referidas a la implementación de la academia y no las temáticas académicas en sí?, ¿por qué nadie discutía efectivamente de arquitectura?.
Para confirmar aun más su cuestionamiento, al tiempo después comenzó el movimiento estudiantil con sus diversos foros, en los cuales también nos dedicamos a discutir asuntos de implementación y estado de la educación como todos sabemos; y efectivamente no se dio mucho lugar a la temática académica que nos compete (al menos en mi experiencia parcial en las movilizaciones);  por dar un ejemplo,¿ por qué no se discutió sobre las problemáticas que un sistema educativo como el actual genera sobre la producción arquitectónica futura de los así educados?.

¿Por qué este mismo escrito se empeña en resolver temáticas de forma y no de fondo?.

En las divagaciones de mi aun infantil razonamiento teórico arquitectónico entendí -a través de la lectura, no por deducción personal- lo que ahora me resulta tan obvio pero que en ese momento fui incapaz de razonar: no existe opinión sin crítica, y no existe crítica sin teoría.

Entonces, el asunto es el siguiente: cuando hablamos de arquitectura la palabra teoría hace referencia a los parámetros - ya sean científicos, históricos, compositivos, poéticos, o de cualquier índole- que sustentan tanto la creación proyectual como la crítica de dicha creación. Los asuntos técnicos quedan por tanto marginados a solo una porción, en muchos casos una ínfima porción, de la base teórica de una obra (aun que no por ello son menos importantes al analizar dicha obra técnicamente, valga la redundancia, como por ejemplo desde el punto de vista constructivo). Ahora... ¿cuál es el fundamento teórico que se nos está entregando como arquitectos de formación utfsm?, discutible, pero de seguro no es lo que aprendemos en las disciplinas a las que comúnmente llamamos teóricas, esas son disciplinas técnicas.

Nuestro bagaje teórico, al menos en mi caso, viene dado por una nebulosa de "iluminaciones" intra-taller inconexas entre ellas, a las cuales sólo ahora he podido darles una lectura coherente... Y no era de esperarse menos si en primer año comenzamos leyendo a P. Eisenman, en segundo año seguimos con B. Tshumi durante el primer semestre, luego con Juhani Palasmaa y Le Corbusier en el segundo, y en tercer año saltamos a la revelación de los sistemas complejos y la generación paramétrica.... no critico las referencias, de hecho todas me parecen muy correctas y esclarecedoras, cada una en su ámbito; lo que me parece terrible es la completa desconexión entre la "enseñanza" de una y otra teoría, que más que ayudar a generar un marco teórico propio terminan ofuscando y desviando la correcta asimilación del estado del arte de la teoría arquitectónica contemporánea en el estudiante, o al menos siento que así fue en mi caso personal.

Suena simple, pero quizás no lo es tanto. Para ejemplificar tomo dos citas del libro "arquitectura y crítica" de J.M. Montaner (Bib Utfsm 701.18 M764 C1) que resultan bastante esclarecedoras al respecto:

1(pag.7). "Como primera definición, la crítica comporta un juicio estético. Dicho juicio consiste en una valoración individual de la obra arquitectónica que el crítico realiza a partir de la complejidad del bagaje de conocimientos de que dispone, de la metodología que usa, de su capacidad analítica y sintética y también de su sensibilidad, intuición y gusto."

2(pag.11). "...para que dicha actividad crítica se pueda desarrollar deben producirse dos condiciones básicas. Sólo existe crítica cuando existe una Teoría. Toda actividad crítica necesita la base de una teoría de donde deducir los juicios que sustentan las interpretaciones. Al mismo tiempo, toda teoría necesita la experiencia de ponerse a prueba y ejercitarse en la crítica. Es decir, toda crítica es la puesta en práctica de una teoría..."

Creo que es difícil aclarar la importancia del fundamento teórico más allá de como lo explica el prof. Montaner, por ello sus citas. Quizás sea importante agregar tan sólo que esta base teórica no solamente es el fundamento de la crítica, sino también debiese ser el fundamento de la creación arquitectónica.

Por muy básica que una opinión sea, necesita de este fundamento teórico y de una convicción en este fundamento por parte de la persona que lo emite. De esto se observa que: o tenemos un enredo (o vacío) teórico-conceptual muy grande; o simplemente nos hace falta mojarnos un poco más el potito a la hora de hablar de arquitectura, no lo sé.

La respuesta a la inquietud del profesor Barros aparece por deducción: no se puede entrar en un real debate en torno a la arquitectura si no se tiene un buen bagaje teórico en el cual sustentar la aparición de teorías (llevándolo a la práctica serían marcos teóricos personales) sobre las cuales emitir juicios críticos. Desde mi punto de vista no es un problema de interés ni es un problema de desinformación, es un problema de agudeza de mirada y de conocimiento. Es más, evidenciando la falencia en estos factores me pregunto incluso hasta que punto seremos capaces de poner sobre la mesa temáticas de discusión de contingencia real.

Invito a los lectores (si es que alguien llego hasta este punto del post y aun mantiene el interés) a exponer su opinión respecto a lo expuesto (quizás solo mi caso sea tan dramático en términos de asimilación de la teoría y otras personas puedan considerar que han llevado un proceso de aprendizaje intachable); y a proponer temáticas para realizar un futuro foro de discusión (o para publicar en este mismo medio) centrado en lo que nos interesa... la arquitectura.

lunes, 9 de abril de 2012

A propósito de los nuevos centros culturales

Por Juan P. Fernández G. - Alumno 6to año Arquitectura UTFSM

Gran ovación y sinnúmero de premios recibió la creación de la primera etapa del nuevo Centro cultural Gabriela Mistral (GAM) en Santiago hace un par de años atrás. Yo mismo me sume a la admiración de su arquitectura y del rol renovador que jugaría sobre el degradado casco urbano de nuestra capital. Hoy, luego de visitarlo hace un par de semanas debo decir que la promesa o expectativa generada en ese momento con tanta pompocidad está lejos de poder ser alcanzada.
Si bien el GAM ha logrado posicionarse como un punto importante dentro del circuito nacional de las artes escénicas, con sus dos teatros; mucho deja que desear respecto al manejo de sus espacios de exposición. Sin ir más lejos, gran parte de los potenciales espacios de exposición de nuestra "meca cultural" han sido cedidos lentamente a diferentes intereses privados: un cafe, un restaurant, una librería, una tienda de vinos y recientemente también una tienda de la marca Puma, en el espacio de acceso del primer nivel... Probablemente uno de los de mayor valor por su accesibilidad. Mhh, y el arte?, la principal galería que esta siendo utilizada es aquella ubicada en el nivel subterraneo, probablemente el salón más alejado de la puerta de acceso de todo el recinto. Luego de este se ha incorporado una sala de muestra de arte popular latinoamericano y una biblioteca multimedia (a la cual no he logrado acceder puesto que tiene horarios diferidos respecto a los del resto del conjunto).
En otras palabras, para un usuario standard, que no hará uso de las salas de conferencia, ensayo o grabación, resulta que el "principal centro cultural del país" tiene más área dedicada al comercio que a la exhibición artística. Un disparate, parece un mall temático.
A pocos metros de este lugar, se encuentra el ya establecido centro cultural palacio la moneda, mucho menos ambicioso desde su planteamiento, pero no por ello menos interesante o excento de polémica arquitectónicamente hablando. Inaugurado el año 2006, ha logrado convertirse en un referente nacional por la buena calidad y profundidad de sus exposiciones rotativas, superando recientemente la calidad de gestión de otros centros culturales de larga trayectoria como el Museo Nacional de Bellas Artes (a proposito de las dos exposiciones de MAtta que se presentaron simultáneamente en ambos centros durante el verano. Lo triste de esta situación es que ambos entren en esta suerte de competición cultural y no en una colaboración que permitiese especializar las temáticas de cada uno, pero ese es otro tema). Como decía, este centro logró consolidarse a traves de muestras únicas pero de mucha calidad. A lo cual se suman otras actividades exitosas como los ciclos que constantemente se realizan en las dos salas de la cineteca nacional, ubicada también dentro del mismo centro. Con esto, sin duda la relación de áreas de comercio / áreas públicas / áreas dedicadas a la exhibición es más favorable a este centro que al mencionado anteriormente.


En tercer lugar, y ha sido realmente lo que me ha motivado a escribir esta opinión, tenemos el centro cultural ex-carcel de valparaíso.
Despanpanante desde la polémica generada por las diversas propuestas arquitectónicas realizadas para el lugar; el centro finalmente ha sido abierto a la comunidad. Con una calidad arquitectónica de lujo, 7.200 millones de pesos de inversión, 1.500 metros cuadrados de espacios públicos, 1.200 metros cuadrados reconstruidos en talleres dentro de la ex galería de reos, un teatro para 350 personas, biblioteca, restaurante, cafetería y varias salas de exhibición en un flamante edificio de construcción 100% nueva de app. 2000 metros cuadrados.
Sin dudas suena maravilloso, pero la situación real, luego de ser puesto en marcha blanca en noviembre del año pasado y haber sido supuestamente inaugurado en enero de este año deja bastante que desear. Actualmente solo funciona en el recinto una muestra artística de 5 autores locales: compuesta por fotografias, técnica mixta y videos proyectados en data show en el salón del tercer piso.

Todos los demas recintos se encuentran cerrados o sin un uso aparente. A los 1200 metros cuadrados de talleres solo se puede acceder de lunes a viernes en un restringido horario cuando se encuentra el guía oficial!. ¿De que tipo de inaguración estamos hablando?, ¿de que tipo de aporte cultural estamos hablando?, lo que tenemos aquí es un elefante blanco construido pomposamente pero sin un modelo de gestión ni de participación ciudadana que lo soporte. Me pregunto si en su vacuidad artística y en la futura insolvencia económica que va a sufrir su administración, se veran obligados a adoptar el modelo GAM y comenzar a utilizar los espacios que con tan buena intención fueron diseñados como culturales en actividades de comercio como librerias, cafes y tiendas de vino... Sin duda sería una pena, pero al parecer, tener recintos vacios tampoco es muy práctico.

Entonces, ¿es esto consecuencia directa de una mala gestión cultural?, ¿del fanatismo por "inaugurar" (y figurar) que tienen nuestros gobernantes?, ¿de nuestra idiosincrasia poco interesada por el arte y poco interesada por su gestión (aunque personalmente no creo que vaya por aquí la cosa)?.
Me pregunto también, por que en otros lugares con recursos similares se puede y aquí no: El Museo Oscar Niemeyer de Curitiba es actualmente el más grande de latinoamérica, con 35 mil metros cuadrados construidos en una ciudad de menos de 2 millones de habitantes, consigue funcionar sin tener que transformarse en un mall ni nada parecido. Solo un café y una tienda de recuerdos administrados ambos por el mismo museo son las únicas interrupciones en todo el recorrido que se hace al visitar sus 6 salas de exposiciones rotativas y 2 de exposiciones permanentes (independientemente de su quizás discutible calidad arquitectónica).

Hace unos días coincidéntemente vi un documental realizado por tve sobre el florecimiento y decadencia de un sinnúmero de centros culturales fantasma en españa, los cuales siguiendo el modelo Bilbao, pretendían dar nuevos valores a sus comunas a costas de producción arquitectónica icónica, siendo el más emblemático de estos casos la ciudad de la cultura de Galicia proyectada por P. Eisenmann. Este proyecto, luego de algo así como 10 años de retraso en su construcción, fué inaugurado incompleto y sin uso para la mayor parte de los cerca de 700 mil metros cuadrados de construcción... Evidentemente es un caso extremo y de otra envergadura, pero me pregunto de todos modos: ¿no estaremos simplemente copiando en otra escala esta estrategia en la construcción de centros culturales en chile? Tanto el GAM como el Centro cultural ex-carcel fueron construidos sin una completa certeza sobre su administración, y sin tener un sustento artístico anterior. No se crearon obras para alvergar una inminente necesidad de consumo artístico, ni una necesidad de ampliación de instituciones existentes; Fueron creadas desde cero, tanto las instituciones como la supuesta necesidad de su existencia. No quiero decir con esto que sea innecesario tener centros culturales, para nada, si no que se debe ser más cuidadosos con los modelos de gestión de estas obras. El proyecto de arquitectura es NADA sin un buen proyecto de administración y puesta en marcha de lo construido.

jueves, 16 de junio de 2011

Declaración consejo de profesores ARQ UTFSM

Declaración a la comunidad universitaria:


El Consejo de Profesores del Departamento de Arquitectura, frente a la grave situación que afecta a la educación superior en el país, desea expresar lo siguiente:

  1. El 14 de junio hemos sostenido conversaciones y asamblea de escuela con los estudiantes para tratar los temas del actual paro.

  2. Apoyamos la movilización estudiantil de la UTFSM frente a la crisis de la educación a nivel país como así mismo condenamos enfáticamente cualquier acto de violencia vinculado a las manifestaciones.

  3. Compartimos la inquietud de los estudiantes respecto del sistema universitario actual y su paulatina privatización, fenómeno qué , entre otras cosas, amenaza en su esencia histórica a las universidades tradicionales, como la nuestra, la que por más de 80 años ha prestado servicios para el sistema estatal de educación superior, con formación de alta calidad, desarrollando investigación y aportando con profesionales de excelencia al desarrollo de Chile y el mundo.

  4. Coincidimos con la Rectoría y la declaración del Consejo de Rectores de Universidades Tradicionales de Valparaíso (CRUV), sobre la situación en conflicto.

  5. Compartimos lo expresado en el documento “Postura de los estudiantes de arquitectura UTFSM frente al paro”, especialmente en lo referente a financiamiento y calidad.

  6. Apoyamos irrestrictamente y felicitamos a nuestros estudiantes por la “marcha de las cajas”, considerando que han aportado innovación a la movilización, con creatividad, ingenio, reciclaje, “arquitecturizando” correctamente y pacíficamente el mensaje de fondo del conflicto.

  7. En el frente interno, nos sorprende e inquieta el “contrato mechón” de la UTFSM, evento que ignorábamos y sobre el cual deseamos ser informados e invitados a participar en su discusión.

  8. Esperamos y deseamos un feliz y pronto desenlace del conflicto en desarrollo, teniendo claro que nuestro aporte para ello es necesario e indispensable.


CONSEJO DE PROFESORES DEL DEPARTAMNETO DE ARQUITECTURA UTFSM

16 de junio del 2011

lunes, 6 de junio de 2011

Y tú qué opinas?

Por L. Pablo Barros L. - Aqrquitecto, Director del depto. de arquitectura UTFSM.

Nuevo Centro para la innovación Anacleto Angelini en el campus San Joaquín de la PUC. (El Mercurio, sábado 2 de junio 2011)

La nueva propuesta arquitectónica para este centro, abre la vieja y fundamental pregunta de la arquitectura:

Cómo surge la forma?

Surge o debiera surgir desde cánones formales archivados en un tratado, cómo sucedió durante el neoclasicismo, surge desde el contexto y la observación poética cómo lo ha propuesto ya por medio siglo la escuela de Ritoque, surge desde el contexto pero considerando el análisis racional y objetivo de variables tales como el clima, la topografía, la economía de recursos, etc., surge desde la composición plástica pura a la manera de la escultura tradicional, surge desde la analogía con elementos de la naturaleza o surge desde el computador y las piruetas que posibilitan los software de modelación, o bien de una mezcla de las miradas aquí mencionadas?

En mi opinión y creo que en esto si uno ejerce en la academia resulta ineludible tener opinión, de lo contario para que estamos acá si no es para hablar y opinar acerca de arquitectura?

La obra propuesta me resulta asimilable a aquellas cuya forma surgen desde la composición plástica tridimensional pero con una influencia analógica desde la naturaleza ( Ej. Estadio nido de pájaros de Herzog y De Meuron). En este particular caso a mi me evoca un risco o farellón andino ( pero eso da lo mismo). Forma fuerte o forma por impacto parece ser en la contemporaneidad una estrategia exitosa para desarrollar edificios de carácter público (Ej. La biblioteca que emula enormes peñascos de Mazzanti en Medellín).

En este caso la forma arquitectónica no es el resultado de un proceso incierto en el cuál el objetivo final al inicio es borroso, cómo en una diapositiva desenfocada a la cual se le da lentamente foco, tal cómo explicaba mí querido profesor Don Pablo Mondragón (q.u.e.p.d.)

Para algunos la forma emerge de un proceso de constante negociación entre distintas variables (económica, geográfica, estructural, etc. ) es lo que le escuche en una brillante conferencia, en nuestro ciclo de extensión al colega Martín Hurtado.

En el caso que nos convoca sucede lo contrario, la forma está clara desde el principio y el resultado del proyecto será exitoso en la medida que la forma propuesta se “deforme “ lo menos posible ante los requerimientos económicos, bioclimáticos estructurales, etc.

Ojalá la forma quede lo más parecida posible al modelo de madera, que dicho sea de paso ya me lo quisiera para la mesa de centro de mi living.

Las variables deben adecuarse ante la voluntad formal predispuesta. La ventana ya no está pensada para establecer una relación esplendorosa entre el interior y el exterior en la cual se privilegie al habitante, sino que actúa más bien por defecto.

En una universidad dónde predicamos que el contexto sí importa y el gasto energético también, que nos dice esta propuesta?

Yo creo al igual que el colega Hurtado que en la arquitectura la forma “se amasa” en un proceso dinámico e incierto, con varios ingredientes (todos los que uno quiera combinar).

El arquitecto cómo creador omnipotente que define pre claramente cómo un profeta visionario la forma en que tendrán que trabajar, descansar, habitar nuestros prójimos no es la que pretendemos inculcar en la USM ( Eso es al menos lo que se deduce de la lectura de nuestro perfil de egreso).

Estoy plenamente de acuerdo de que una obra no se puede juzgar ni criticar a partir de una visualización 3D publicada en el periódico. Pero creo que si es posible abrir una pregunta a partir de una imagen.

Dependerá la buena arquitectura del camino que se elija para informar la forma?

Les adelanto que en mi opinión la historia de la disciplina demuestra que los caminos para acceder a la forma arquitectónica son diversos y contradictorios. Las obras maestras dan testimonio de aquello.

No hay recetas en arquitectura y eso es lo que más me hace amar este oficio.

Y tú qué opinas?, te invito a discrepar!


L. Pablo Barros L.

Arquitecto / Prof. adjunto USM

Aproveche su tiempo

En honor a nuestra situación actual de movilización, publico este post poco glamoroso que solo busca incentivar un poco la lectura y el debate (que es lo que hemos pretendido hacer siempre a través de este blog). Hoy nuestra escuela aprobó el paro con más de 90 votos a favor y aunque es evidente que esas 90 personas no estarán participando día a día en las actividades del paro; los invito al menos a mantenerse informados, y por qué no?, a aprovechar un poco este tiempo de incertidumbre con algunas lecturas de arquitectura (Sin ánimo de polarisar las opiniones ni nada parecido, son lecturas de lo más variadas). Información y conocimiento que repito, creo que son la base de todo buen argumento u opinión.

Aproveche su tiempo: lea, piense, opine.

Estaré actualizando este mismo post a medida que vayan apareciendo nuevos documentos (en especial los informes de las comisiones, que aun no he podido encontrar), y bueno, si alguien tiene algo que aportar o sugerir comente y lo agregamos.

Saludos a todos.

En relación a la movilización estudiantil:



En relación a lo que nos vincula, la arquitectura:

La anestética de la arquitectura - Neil Leach (Si alguien tiene el pdf que pase el dato)

viernes, 29 de abril de 2011

El taller de abrocharse los zapatos

El siguiente artículo es la segunda entrega de una serie en formato de "entrevista" a nuestro departamento.
Esta vez, a través de la opinión de un profesor.

Autor: FREDDY BASTIAS, Arquitecto UV
Editor: PABLO SILVA, Arquitecto UTFSM

Imaginemos por un instante que somos todos profesores; de un taller x, en lugar x, de un país x, con un sistema de educación x. El desafío, algo más sencillo, complejo y delirante, enseñar a abrocharse los zapatos:

Lo que se presentará continuación son alternativas de cómo esto se puede llevar a cabo, trataré de reunir las cavilaciones, dudas e incertidumbres, propias y de otros colegas al momento de preparar o pensar un semestre académico:

1.‐ Disponerse como docente frente al curso abrocharse y desabrocharse los zapatos un par de veces a vista de todos, luego indicar que lo intenten todos, corregir y aclarar dudas una vez, sin repetir. Al final del semestre se evaluará que todos los estudiantes que no lo logran abrocharse los zapatos están reprobados, mientras que aquellos que lo consiguieron deben correr, saltar y realizar una serie de movimientos, si al cabo de ello aun están abrochados los zapatos, aprueban.

2.‐Tabular todos los movimientos y elementos necesarios, generar una planilla que indique;

Tiene zapatos.

Tiene cordones.

Dispone correctamente los cordones en los zapatos.

Se logra calzar el zapato.

Realiza los movimientos para generar el nudo.

Aplica la suficiente fuerza para afianzar el nudo.

Entregó a la hora.

Aquellos que logran más del 60% de la planilla aprueban, de hecho muchos logran la aprobación sin conseguir abrocharse los zapatos.

3.‐ Plantear el desafío de caminar y correr con zapatos, sin que se salgan del pie, no se acepta como solución los cordones, los zapatos deben ponerse y quitarse con facilidad. Algunos estudiantes investigan los tipos de zapatos, descubren calzados que no requieren cordones, los suecos, las sandalias. Otros estudiantes investigan los tipos de amarras, el velcro, telas anatómicas, comienzan a estudiar el pie, traen libros de anatomía, realizan pruebas, graban el caminar. Nadie consigue el objetivo, el día de la evaluación se disponen prototipos rarísimos, la evaluación será improvisada en ese mismo momento en relación a lo que llegó de entrega. (nadie lo mide, a nadie le importa, pero todos saben abrocharse los zapatos incluso algunos estudiantes están realizando nudos exóticos producto que en el taller analizaron nudos de veleros y trabajos de marinería).

4.‐ Existe una cuarta opción, suponiendo que el zapato y el cordón es un elemento extraño y no tan común, se disponen de algunos ejemplares se desarman, se analizan y se mezclan partes, se aprende de ellos realizando una ingeniería inversa. Se parte del nudo desarmándolo,
siguiendo la hebra. Algunos estudiantes lograran imitar el zapato, los cordones y garantizaran el resultado. Otros mezclarán y serán más creativos, aunque el resultado no sea tan eficiente. La evaluación será similar a lo visto en el punto anterior de acuerdo a lo que llegue en el momento.


Ahora bien, analicemos las alternativas como profesores que somos.

La primera describe los tipos de talleres a los que asistí en mi universidad, una enseñanza pragmática, que asegura un profesional que podrá efectivamente resolver el problema, con un alto porcentaje de reprobados, a ratos con un cierto despotismo de los docentes, explicar poco y ver quien es capaz de resolver con poca información, contra el tiempo y con presión, ¿cruel? Tal vez, sin embargo será como la mayoría deberá trabajar en el futuro estando ya titulado. Definitivamente para nuestros días esto es poco pedagógico, pero en el pasado reciente esto no importaba, lo primordial era que el docente sabe abrocharse los zapatos y eso lo faculta como dios en su cátedra.

Las tazas de reprobación actuales no tolerarían esto, los reclamos de un profesor que explica poco, no aclara dudas, uff … la oficina del jefe de carrera se llenaría de reclamos. Existe el riesgo de un profesor intolerante, por ejemplo: “todos se abrochan los zapatos como yo digo, el que inventa un nudo distinto, no vale”.

La segunda, no logra el resultado, aprueban estudiantes que no saben abrocharse los zapatos. Pero la metodología es clara, es sabida por todos los estudiantes al comenzar el semestre, es fácil de mostrar en pautas, nos quita como docentes el problema de preguntarnos si el estudiante esta o no capacitado, la pauta evita tomar decisiones de ese tipo, la planilla arrojó eso, es objetiva. Pero difícilmente alguien plantee algo nuevo, el método favorece a quienes van mal y aburre a quienes quisieran ser más creativos. Sin embargo este tipo de educación deja tranquilo a la mayoría de los que llamo actualmente alumnos‐clientes. Yo considero que el estudiante es un pensador alguien que quiere aprender, busca desafíos. El contrario sería que el alumno es un alumbrado, un ser que espera que alguien lo alumbre o ilumine, le diga como son las cosas, para el imitarlas y así crecer en el mundo, reuniendo miguitas de conocimiento técnico, sin embargo siempre dependerá de que exista este iluminador, el que le dice como son las cosas y evita el trabajo de pensar ¿este será un buen profesional? Y a esto sumamos la palabra cliente, uff … un ingrediente nuevo en estos tiempos, el alumno que además se percató de la posibilidad de reclamar, claro la educación es un servicio, me enseñan, me educan, me, me, me, no importa si aprendo debo aprobar este taller, entonces puedo reclamar algunos puntos de la tabla: “profesor yo tengo calcetines de color eso también es un punto para la nota”, el profesor no fue claro para exponer, no dijo oportunamente como iba a evaluar, en fin. Incluso teniendo razón en algún reclamo, estos últimos están por sobre las preguntas esenciales que debe realizarse un estudiante ¿aprendí? ¿sé? ¿me interesa esto?

La tercera y cuarta alternativa tienen la potencialidad de no estar en instituto técnico, si no en una universidad, ejercicios provocativos que dan la posibilidad de traspasar fronteras, pensar. Sin embargo aquí te juegas el pellejo como docente, los alumnos clientes, van a reclamar, dirán que no fue declarada la pauta de evaluación, que el profe es poco claro, que no se llego a nada, que el profe no sabía para donde iba el taller, que improvisaba, etc…. Lo terrible es que todo aquello tiene su dosis de verdad, más aun a la luz de procesos de acreditación.

Una mejor escuela es un desafío de todos, frase linda ciertamente, pero muy real en un mundo que tiende a responsabilizar únicamente al profesor; sobre el ánimo, las motivaciones y los resultados, o sea en la política mercantil, finalmente en él que presta el servicio.

Si, existen responsabilidades docentes, pero sobre la base que contamos con estudiantes más que alumnos (por definición el que carece de luz). Así que estudiantes, a trabajar se ha dicho, intensamente y con pasión desbordante. Solo entonces existirá la base para construir una mejor Departamento de Arquitectura.

Si algún día me ven caminando con los zapatos desabrochados, no se preocupen, puede que esté pensando en el futuro a riesgo de caerme.

martes, 29 de marzo de 2011

Pregunta 1: Alumna de intercambio.

Por Victoria López Quinteros - Alumna en proceso de títulación.

Contextualizando, todo lo que voy hablar es sobre la experiencia que tuve al irme de intercambio el segundo semestre de cuarto año al Politécnico de Milán. Voy a tratar de hacer el relato simple y con posibles tips para la gente que se interese realmente en la opción de conocer y vivir arquitectura fuera de la escuela.


Primero:

1.- Como irse de intercambio

Tenemos que:

-Tener muchas ganas de hacer de un semestre universitario algo diferente aprovechando los convenios de la universidad y teniendo en cuenta que se puede hacer algo inolvidable.

-Hablar con sus respectivos apoderados que apoyen de forma monetaria y emocional esta idea de irse far far away de la casa, del país, de los amigos, familia, etc.

-Hablar con la Profe Marion Koch en la escuela y con Katharine Sherwin, coordinadora de la OAI (oficina de asuntos internacionales). Hacer todo el llenado de formularios y papeles, sacar certificados, concentraciones de notas, etc. Con esto ellos dan una respuesta si la universidad da el consentimiento para hacer el semestre afuera y comenzar la segunda etapa de papeles.

De todos los tramites, para mi el mas complicado fue el que pide que ramos vamos a tomar. Todo mi estrés máximo puesto en la elección de un taller dentro de las 10.000 posibilidades que entregaba el Politécnico di Milano.

Cuando la respuesta por parte de la U es un SI, hay que esperar la carta de aceptación que en mi caso fue eterna, ya tenia pasaporte, fecha de partida, pasajes, reserva de hostales. En fin, la carta llego dos semanas antes de vuelo, carta esencial para sacar la visa, documento imprescindible para poder entrar al país de Italia.

Una parte entretenida del proceso previo al intercambio, las innumerables despedidas.


2.- Que pasa cuando llegas

Los primeros dos síntomas de la llegada son:

Shock cultural - Shock monetario (En el caso de irse a Europa)

Shock cultural porque - la carta de aceptación da una fecha de llagada y ese mismo día uno llega al país visitado (siendo bien obediente), llegue y las clases empezaban dos o tres o incluso cuatro semanas después de esa fecha, las use para lo que se llama “turisteo”, encontrar casa, un curso intensivo dictado por la universidad para al menos saber decir hola yo me llamo Victoria. En estas actividades todo lo encontré muy diferente, la gente, los paisajes, las políticas, los ordenes, que finalmente la mente los asimila.

Shock monetario porque - para hacer las cosas recién nombradas te das cuenta que necesitas dineros y que todo es muuuuuuuuy caro para la percepción del latinoamericano promedio y no tan promedio. Luego de un tiempo, cambia el switch y el shock monetario se va. Por lo general es cuando se deja de hacer el cambio mental de moneda, por ejemplo, una botella de “gaseosa” de cualquier tipo cuesta 2€ equivalente a mas o menos $1400, cantidad que da un poco de miedo al principio.

Acercándose ya el comienzo de clases se acerca también una nueva ronda de tramites para poder hacer la estadía legal en el país, tomar todos los ramos de nuevo (lo que es un alivio porque estando haya todo está mas claro), se supone que ya se tiene un techo donde vivir y empieza el Erasmus en si.


3.- Que pasa cuando te acostumbras

Comienza una rutina muy atractiva que a pesar de ser rutina, es lo mejor del viaje.

Empezar a hablar el idioma, tener clases, grupo de trabajo en algunos ramos (sea bueno o malo, se aprenden cosas diferentes, mi grupo era un grupo excelente y el de mi amiga por otro lado era pésimo “gente mala”, nunca entendimos bien porque se portaron así, pero así fue), conocer gente del país o del resto del mundo donde se puede practicar el ingles, viajar los fines de semana, fiestas y lo que es hacer una vida normal con todos estos atractivo.

En el politécnico taller era así:

Tres profesores, uno encargado del proyectar, uno de la bioclimática del edificio y uno de la urbanística del proyecto. Clases los jueves enteros donde con modalidad Workshops, se trabajaba y se corregía, a veces habían charlas o muestras de proyecto de titulo relacionados con el tema de taller, arquitectos invitados. Clases los viernes en la mañana donde los profes se turnaban para exponer temas con respecto a su propia área enfocado en el encargo. Eran clases clases, método que seria muy agradecido que se aplicara en la escuela para poder llenar el vacío y ausencia de la línea de historia, en mi opinión. Una queja que tuve del taller del polimi fue que no conocí ninguno de los proyectos de mis compañeros, solo un par que eran los que estaban desarrollando mis amigos, tuvimos solo dos entregas oficiales que no fueron suficientes para ver el avance del taller como curso. Otra queja, los profesores están en un pedestal y la relación es bastante lejana con ellos. Con un desagradable tono de superioridad en el medio de el examen de taller el profesor “jefe” me pregunto: Victoria, cual es la diferencia que hay entre la arquitectura chilena y la italiana, cual es mejor?. Claramente me quede helada, si le digo la chilena, me va mirar feo, si le digo la italiana soy una patera. Le conteste con respecto al encargo del taller (un centro de investigación, divulgación y exposición de la agroalimentación que debía contemplar el los elementos del paisaje en el proyectar), le dije que en nuestro país el paisaje iba cambiando a medida que se iba recorriendo y que era fundamental tomar el paisaje en el como diseñar un proyecto, que además cada metro cuadrado de terreno de Valparaíso eran diferentes y que siempre era un desafío, y bla bla.

Ahora somos mejores o peores? Al menos, en la escuela tenemos un método de estudio. Mi experiencia. Hice grupo con chicas tres italianas, muy simpáticas con las que todavía conservo una amistad. El primer día de clases, nos dieron el encargo final, el terreno, numero de edificios, metros cuadrados, etc. A mi sorpresa, las chicas lo primero que hicieron fue imprimir el plano del terreno, y ponerse a hacer trazos, ejes y edificios, con cero estudio previo, ni investigación, ni ponerse a tono con el paisaje del campo, nada. Yo callada (no hablaba mucho italiano y ellas casi nada ingles), primera corrección, mal. Segunda corrección, mal. Propuse hacer un estudio de terreno a mayor escala, tomar varios kilómetros a la redonda, hacer una búsqueda de un patrón o icono repetitivo que tomara los elementos del terreno y ver que podíamos hacer (como es clásico partir el semestre en la escuela) y empezamos. Tercera corrección, bien y seguimos proyectando todo el semestre con la idea del estudio como base. Claro, los únicos grupos que iban bien en el taller eran aquellos que hacían un estudio previo, o buscaban un concepto o incluso los que se iban en la poética, antes de empezar a proyectar.

Para completar los créditos tome también una clase de historia de arquitectura contemporánea, donde las dos profesoras hacían presentaciones de arquitectos destacados con sus obras, acompañado de una enorme bibliografía.


Finalmente:

4.- Que pasa a la vuelta

Mi experiencia fue llegar a un Chile post-terremoto, sin aeropuerto, con retrasos en los vuelos, llegando a la pista de aterrizaje donde estaban todas las maletas en el suelo y los tramites se hacían en una carpa. Lo único que quería era estar en mi casa.

Empiezan las comparaciones, allá todo funciona. El transporte, reciclaje, la universidad. Salas con mesas por grupo, mucho espacio, holy calefacción, una biblioteca enorme solo para el departamento de arquitectura, una hemeroteca, y más.

Conclusiones como:

A pesar de que la universidad y la escuela eran excelentes, de intercambio se aprende más de arquitectura viajando, mirando, recorriendo que lo que se aprende en la sala de taller.

No somos tan malos como pensamos, cualquier alumno arq-usm es capas de llegar a otro país y desarrollar un proyecto con todas sus exigencias.


5.- Que pasa después de un año de haberte ido

Veo hacia atrás y me acuerdo de todo como ayer y de manera muy rápida ya ha pasado un año de la vuelta a Chile, me dan muchas ganas empezar el titulo, terminar la universidad y de volver a estudiar fuera del país.

Ojala la experiencia la pudiéramos realizar todos los estudiantes de arquitectura, el viajar y ver, ver, ver. Encontrarse con edificios, parque, paseos, calles y ciudades que en la escuela solo podemos ver en libros (dos pequeños pequeños estantes de la biblioteca) es aprender de la experiencia.

Todo aquel que quiera y pueda, váyase de intercambio, pucha que se aprende y se pasa bien.


Recomendaciones

- Ir con algún acercamiento previo al idioma. En el politécnico un mes antes de que empiecen las clases, ofrecen un curso de italiano intensivo de dos semana, donde conocí a gente de todas partes del mundo y dentro de ellos mi grupo de amigos para todo el semestre.

- No abrumarse tomando un millón de ramos sino que concentrarse en lo básico para poder convalidar taller.

- Tomar en cuenta todo lo que dicen en la OAI con respecto a la salida. Llevar todos los papeles con fotocopias legalizadas más de una vez, fotos de carnet, la carta de aceptación, bastante plata en la mano y el resto en la maleta (muy importante), etc.