Por Juan P. Fernández G. - Alumno 6to año
Este texto fue escrito originalmente para ser publicado en el "boletín" del departamento (ruido), pero en vista de las demoras por problemas administrativos y técnicos aquí está, on-line.
Un día hace tiempo, bastante tiempo, no recuerdo si uno o
más años atrás el prof. Pablo Barros me preguntó con mucha curiosidad mi
opinión respecto a un asunto al cual hasta ahora no había sido capaz de dar
solución. Su inquietud era referente a la participación estudiantil y a las
temáticas de esta participación; se encontraba feliz por el nivel de debate
generado en ese entonces en "el blog" pero consternado en por que nos
empeñábamos en dirigir la discusión hacia asuntos para-académicos.. o dicho de
otra forma, ¿por qué las temáticas que
generaban real discusión eran las referidas a la implementación de la academia
y no las temáticas académicas en sí?, ¿por qué nadie discutía efectivamente de
arquitectura?.
Para confirmar aun más su cuestionamiento, al tiempo
después comenzó el movimiento estudiantil con sus diversos foros, en los cuales
también nos dedicamos a discutir asuntos de implementación y estado de la
educación como todos sabemos; y efectivamente no se dio mucho lugar a la
temática académica que nos compete (al menos en mi experiencia parcial en las
movilizaciones); por dar un ejemplo,¿
por qué no se discutió sobre las problemáticas que un sistema educativo como el
actual genera sobre la producción arquitectónica futura de los así educados?.
¿Por qué este mismo escrito se empeña en resolver
temáticas de forma y no de fondo?.
En las divagaciones de mi aun infantil razonamiento
teórico arquitectónico entendí -a través de la lectura, no por deducción
personal- lo que ahora me resulta tan obvio pero que en ese momento fui incapaz
de razonar: no existe opinión sin
crítica, y no existe crítica sin teoría.
Entonces, el asunto es el siguiente: cuando hablamos de
arquitectura la palabra teoría hace referencia a los parámetros - ya sean
científicos, históricos, compositivos, poéticos, o de cualquier índole- que
sustentan tanto la creación proyectual como la crítica de dicha creación. Los
asuntos técnicos quedan por tanto marginados a solo una porción, en muchos
casos una ínfima porción, de la base teórica de una obra (aun que no por ello
son menos importantes al analizar dicha obra técnicamente, valga la
redundancia, como por ejemplo desde el punto de vista constructivo). Ahora... ¿cuál es el fundamento teórico que se nos
está entregando como arquitectos de formación utfsm?, discutible, pero de
seguro no es lo que aprendemos en las disciplinas a las que comúnmente llamamos
teóricas, esas son disciplinas técnicas.
Nuestro bagaje teórico, al menos en mi caso, viene dado
por una nebulosa de "iluminaciones" intra-taller inconexas entre
ellas, a las cuales sólo ahora he podido darles una lectura coherente... Y no
era de esperarse menos si en primer año comenzamos leyendo a P. Eisenman, en
segundo año seguimos con B. Tshumi durante el primer semestre, luego con Juhani
Palasmaa y Le Corbusier en el segundo, y en tercer año saltamos a la revelación
de los sistemas complejos y la generación paramétrica.... no critico las
referencias, de hecho todas me parecen muy correctas y esclarecedoras, cada una
en su ámbito; lo que me parece terrible es la completa desconexión entre la
"enseñanza" de una y otra teoría, que más que ayudar a generar un
marco teórico propio terminan ofuscando y desviando la correcta asimilación del
estado del arte de la teoría arquitectónica contemporánea en el estudiante, o
al menos siento que así fue en mi caso personal.
Suena simple, pero quizás no lo es tanto. Para
ejemplificar tomo dos citas del libro "arquitectura y crítica" de
J.M. Montaner (Bib Utfsm 701.18 M764 C1) que resultan bastante esclarecedoras
al respecto:
1(pag.7).
"Como primera definición, la crítica comporta un juicio estético. Dicho
juicio consiste en una valoración individual de la obra arquitectónica que el
crítico realiza a partir de la
complejidad del bagaje de conocimientos de que dispone, de la metodología que
usa, de su capacidad analítica y sintética y también de su sensibilidad,
intuición y gusto."
2(pag.11).
"...para que dicha actividad crítica se pueda desarrollar deben producirse
dos condiciones básicas. Sólo existe
crítica cuando existe una Teoría. Toda
actividad crítica necesita la base de una teoría de donde deducir los juicios
que sustentan las interpretaciones. Al mismo tiempo, toda teoría necesita
la experiencia de ponerse a prueba y ejercitarse en la crítica. Es decir, toda
crítica es la puesta en práctica de una teoría..."
Creo que es difícil aclarar la importancia del fundamento
teórico más allá de como lo explica el prof. Montaner, por ello sus citas.
Quizás sea importante agregar tan sólo que esta base teórica no solamente es el
fundamento de la crítica, sino también debiese ser el fundamento de la creación
arquitectónica.
Por muy básica que una opinión sea, necesita de este
fundamento teórico y de una convicción
en este fundamento por parte de la persona que lo emite. De esto se observa
que: o tenemos un enredo (o vacío) teórico-conceptual muy grande; o simplemente
nos hace falta mojarnos un poco más el potito a la hora de hablar de
arquitectura, no lo sé.
La respuesta a la inquietud del profesor Barros aparece
por deducción: no se puede entrar en un real debate en torno a la arquitectura si
no se tiene un buen bagaje teórico en el cual sustentar la aparición de teorías
(llevándolo a la práctica serían marcos teóricos personales) sobre las cuales
emitir juicios críticos. Desde mi punto de vista no es un problema de interés ni
es un problema de desinformación, es un problema de agudeza de mirada y de
conocimiento. Es más, evidenciando la falencia en estos factores me pregunto
incluso hasta que punto seremos capaces de poner sobre la mesa temáticas de
discusión de contingencia real.
Invito a los lectores (si es que alguien llego hasta este
punto del post y aun mantiene el interés) a exponer su opinión respecto a lo
expuesto (quizás solo mi caso sea tan dramático en términos de asimilación de
la teoría y otras personas puedan considerar que han llevado un proceso de
aprendizaje intachable); y a proponer temáticas para realizar un futuro foro de
discusión (o para publicar en este mismo medio) centrado en lo que nos
interesa... la arquitectura.
Si en algo puedo aportar, creo que la discusión arquitectónica se da en la medida en que tomas partido por algo, y te introduces, ya sea para descubrir que coincides o que en realidad no. En la medida que somos capaces de procesar la información y cuestionarnos con respecto a las distintas lineas y pensamientos podemos empezar a esclarecer nuestras propias visiones de la arquitectura y de la vida, creo que es algo que tiene que ver con las ganas de tener postura, y de tener opinión, y principalmente de buscar siempre para ser más asertivo en tus propios términos. Buen espacio. Saludos.
ResponderEliminar"Toda critica es la puesta en practica de una teoria"
ResponderEliminarSolo de esta afirmación se pueden extraer varias ideas respecto a los conceptos que atravieza. Critica, práctica y teoria.
Comparto la idea de que nuestra teoria resulta de un "masticar" información recogida por el interes personal o alguna bibliografia del taller, por lo que la puesta en practica de ese chicle amorfo de bagaje arquitectural se diluye en una critica muchas veces poco fundada por no tener el respaldo "intelectual" necesario.En realidad nadie asegura el aprendizaje de un fundamento teorico marca ARQUSM, sí muchas incertidumbres, lo que no es del todo malo, en esa dispersion personal aparece algo como una distancia de singularizacion respecto a la subjetividad normalizada dada por algunas metodologias (la puesta en practica de una teoria). La necesidad de teoria nace de la ausencia de lineas de pensamiento potentes o por la poca diferenciacion notable entre las lineas que la escuela tiene, extremar posturas al punto de la indefinicion, al punto de una teoria critica que sale del campo de la arquitectura, y es natural en estos tiempos tal indefinicion, es natural la busqueda de una teoria holistica que demuestre la interdependencia del conocimiento practico-teorico basado en un "conocer el mundo", un nuevo ver.
Nombraste la agudeza de mirada y busqueda de conocimiento como la falencia de entrada del porque de la no existencia de critica, me pregunto si lo agudo de una mirada tiene mas que ver con el desarrollo de algo asi como una teoria general del conocimiento, o de un educar el modo de conocer por medio de la arquitectura, un enfasis en la observacion fina.
Observar y cuestionar llama a criticar, sin dudas la maquina del pensamiento no anda, mientras mas cuestionamientos existan mas nuevas observaciones aparecen, nuevas remiradas y por conclusion nuevas teorias, nuevas practicas, nuevas criticas.
y que paso con RUIDO?
ResponderEliminarganas de tener postura? como es eso? la postura no se tiene por intuicion?, digo, no sera que cuando nos vienen los pensamientos ya estan filtrados por las entrañas? osea, ya vemos las cosas de una manera, de que esa manera esta en constante cambio no lo discuto y por lo mismo se vuelve autocritica, porque teorizar la forma de "ver!" forma la practica.
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